Principal

Complicaciones Macrovasculares de la Diabetes

Complicaciones macrovasculares de la Diabetes



La llamada “epidemia global” de Diabetes Mellitus, afecta a 120 millones de personas en el mundo y constituye uno de los mayores problemas de salud pública a nivel mundial.  


Las complicaciones crónicas de esta enfermedad antes de 1940 no se conocían, debido a que la insulina empezó a utilizarse en 1921, aumentando así el índice de hospitalizaciones por su complejo manejo. Dentro de este grupo   se encuentra la enfermedad coronaria  que asociada a la ateroesclerosis  es la causa del 80% de mortalidad del paciente diabético con cardiopatía isquémica.
 
Los vasos sanguíneos arteriales del corazón, conocidos como coronarias, son los encargados de llevar sangre, oxígeno y nutrientes a este órgano, permitiendo  que  las células del músculo cardíaco realicen su función  de contracción propia bombeando en forma continua y constante la sangre a todos los lugares   esenciales  de nuestro cuerpo.
 
Cuando se desarrolla la diabetes mellitus y hay mal manejo de los estados hiperglucémicos (altos niveles de azúcar en la sangre), se afecta la estructura de la pared de las arterias coronarias y si a esto se suman factores de riesgo como: el tabaquismo, el sedentarismo, genéticos, la obesidad, y otras enfermedades como la hipertensión y dislipidemia, estimulan la acumulación de grasa en las paredes de estos vasos arteriales, produciendo la conocida enfermedad;  ateroesclerosis, que es cuando se obstaculiza  la irrigación sanguínea en las coronarias y produce lo que conocemos como  isquemia miocárdica (falta de oxigenación al tejido cardiaco),  el primer paso para los infartos de miocardio (muerte del musculo cardiaco) desarrollando un proceso  letal y de difícil manejo.
 
La prevención de esta complicación en el paciente diabético, debe iniciarse con el cambio en su estilo de vida, abandonando el tabaquismo, adquiriendo una dieta  baja en  grasas, carbohidratos, y una rutina de ejercicio supervisado por profesionales.
 
Luego de  haberse desarrollado la enfermedad y algunas complicaciones  mayores, como el infarto agudo de miocardio, en aquellos pacientes sobrevivientes, se realizan diferentes  formas de tratamiento, tales como: medicamentos, stents (dispositivos especiales dentro de la arteria para permitir que siga el flujo sanguíneo) y cirugía cardiovascular.  Sin embargo el cambio en el estilo de vida saludable antes mencionado, es sin lugar a dudas la conducta a seguir.
 
El paciente debe  ingresar  a un programa de  riesgo cardiovascular, donde se realice asistencia  multidisciplinaria continua y periódica; con control por nutricionista que verifique la dieta estricta y se adapte según los niveles sanguíneos de colesterol (HDL,LDL, triglicéridos); psicoterapias de estímulo para ayudar a retirar hábitos como el tabaquismo; acompañamiento en el manejo clínico por médicos especialistas y familiares,  que ayuden al control de la dislipidemia e hipertensión; el ejercicio, que  debe ser constante y sin esfuerzo, con supervisión y adaptada  para el paciente  diabético.
 
Créditos y agradecimientos
DR. ELIECER VILLAMIZAR DE LA HOZ
Cirujano Cardiovascular adulto y pediátrico.
Universidad Libre –Colombia.
Universidad Sao Paulo – Brasil.