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AL DIA con el Especialista Complicaciones de la diabetes

Retinopatía Diabética



La retinopatía diabética es una complicación ocular de la diabetes que está causada por el deterioro de los vasos sanguíneos que irrigan la retina.


El daño de los vasos sanguíneos de la retina puede tener como resultado que estos sufran una fuga de fluido o sangre.

Si la enfermedad avanza se forman nuevos vasos sanguíneos y prolifera el tejido fibroso en la retina, lo que tiene como consecuencia que la visión se deteriore, pues la imagen enviada al cerebro se hace borrosa.

Entre los  primeros síntomas de retinopatía diabética  se encuentra: visión borrosa,  pérdida lenta de la visión,  moscas volantes, sombras,  áreas de visión pérdidas o  dificultad para ver en la noche. Muchas personas con retinopatía diabética inicial no presentan síntomas antes de que ocurra un sangrado mayor en la retina y cuando la enfermedad está más avanzada empieza a generar una severa disminución en la visión, en los peores casos generando ceguera.  Ésta es la razón por la cual TODA  persona con diabetes debe hacerse exámenes periódicos  de  los ojos.
 
La disminución severa de la visión cuando afecta a una persona, no es sinónimo de que deba renunciar a sus actividades cotidianas como leer, escribir, coser, ver televisión y utilizar el computador por mencionar algunas, pues hoy día existen herramientas útiles que acompañadas por una serie de recomendaciones, ayudarán a mejorar la calidad de vida del paciente que presente malas condiciones  de visión.
 
Es muy frecuente que pacientes con retinopatía diabética puedan experimentar que aun teniendo las gafas formuladas por el optómetra, su visión sigue siendo deficiente,  esto se debe a que la enfermedad afecta la parte más profunda del ojo:  la retina.   Pero afortunadamente,  hoy día encontramos ayudas especiales;  ayudas  ópticas y ayudas no ópticas  que tienen como finalidad principal magnificar la visión residual, mejorar contraste  y por si fuera poco, estimular áreas de la retina que no están afectadas, sacando provecho al resto de visión útil con la que cuentan los pacientes.
 
Existen distintas ayudas para usos y fines determinados, cada ayuda debe utilizarse para una actividad específica y con las distancias que la ayuda lo requiera. No hay una sola herramienta que mejore la visión en cualquier circunstancia, ya que cada persona puede necesitar varias ayudas para distintos propósitos.  Por ello,  es necesario que el paciente se informe y acceda a un control con los especialistas  en esta área, que puedan darle una completa orientación para seleccionar las herramientas que más se adapten a sus necesidades.
 
Dentro de las categorías de ayudas para baja visión, podemos encontrar las ayudas ópticas,  que tienen como finalidad optimizar el residual de visión útil que tenga el paciente. Estas herramientas utilizan lentes o combinaciones de los mismos, para ver de lejos o cerca.

En esta categoría se encuentran elementos como las gafas de gran aumento, las cuales permiten realizar trabajos de cerca y sujetar la tarea que se está realizando con ambas manos. Las lupas de mano, que son apropiadas para utilizarlas en visión próxima sin luz o con luz.

Por otro lado, se encuentran las lupas con soporte que son recomendadas para pacientes que tienen dificultad o falta de pulso para sostener una ayuda en la mano,  estas se apoyan sobre el material de lectura, contribuyendo de esta manera a una actividad mucho más efectiva.

Existen también dentro de las ayudas ópticas, telescopios monoculares o binoculares para visión de lejos.  Los circuitos cerrados de televisión cuentan con un papel importante dentro de las alternativas para los pacientes de baja visión, ya que producen una imagen magnificada.

Son numerosas alternativas que se presentan como la solución perfecta para que mejore la calidad de vida del paciente, no es necesario que  se resigne a vivir con baja visión si cuenta con la posibilidad de optimizarla y sacar el mejor provecho de ella, con todas las ayudas ópticas  que están a su disposición. Se hace importante  mencionar que el paciente debe contribuir a este proceso, tener una buena disposición para adaptarse y aprender a utilizar cada elemento.

Hay personas que por temor, vergüenza o falta de información no acceden a este tipo de recursos que se crearon pensando en mejorar la calidad de vida. Se puede acceder a estos elementos sin importar la edad, la causa o el nivel de visión en el que se encuentre.

La efectividad de estas ayudas es sorprendente, pero también es necesario que el paciente tenga la motivación y la paciencia necesaria, pues como se ha explicado, se manejan diversas ayudas de baja visión para distancias y actividades diferentes; los éxitos que se han evidenciado en la mayoría de los casos en pacientes que las utilizan, superan un 70 por ciento.

Este material no pretende sustituir el tratamiento o dictamen médico profesional; es desarrollado como apoyo educativo para entender aspectos básicos sobre la diabetes.
 
Créditos y Agradecimientos:
DRA. JULIE ANDREA LOPEZ ESCOBAR
OPTOMETRA U.  LA SALLE
ESP BAJA VISIÓN- SALUD OCUPACIONAL